lunes, 17 de noviembre de 2008

Viernes 07 de Noviembre de 2008 – empiezan las semanas de agobio…

LA NOTICIA DE LA SEMANA:

La crisis de la ideología de mercado y el regreso de la política ambiental

AAAAALa actual debacle económica global ha puesto en serio cuestionamiento las ideas convencionales sobre el mercado. Su ampliación abusiva, la creación de nuevos instrumentos financieros, y la ausencia de regulaciones amparando la especulación, han llegado a su propio límite.
aaaaaaaaaaaPero un aspecto que está pasando desapercibido es que este colapso de las ideas convencionales también tiene una dimensión ambiental, la que debería ser abordada cuanto antes. Las posturas ortodoxas que crearon los instrumentos derivados y los mercados a futuro, han sido las mismas que promovieron la ampliación del concepto de mercadería hasta incluir a la Naturaleza bajo la forma de los llamados “bienes y servicios ambientales”. Surgió el rótulo “capital natural” y proliferaron los métodos para calcular el precio de las plantas, los animales, y hasta de los ciclos ecológicos. La Naturaleza, ahora dividida en partes, no sólo debía estar revestida de precios sino que también debía contar con dueños, y por lo tanto se ampliaron los regímenes de derechos de propiedad. De esta manera se cerró un círculo de que permitió acorralar a la Naturaleza en el mercado.
aaaaaaaaLa consecuencia fue la desaparición de las políticas ambientales como políticas, para ser suplantadas por una gestión ecológica orientada por los análisis de costos y beneficios económicos. Se crearon nichos “verdes” en los mercados y se inventaron instrumentos financieros ambientales. El ejemplo más reciente es el mercado para “créditos” de carbono como instrumentos de lucha contra el calentamiento global. Se aseguraba a las empresas un incentivo económico para que no contaminaran, sin poner bajo cuestión la esencia de sus procesos productivos y sus impactos. En ese mercado, los países del sur terminaban reforzando su papel subordinado al aceptar el dinero de esos créditos de carbono, compiten entre ellos en su precio y nada asegura su efectividad ecológica.
La crisis actual también ha dejado en entredicho todas estas posturas. Por un lado, el desplome del capital disponible y las restricciones al crédito que se vivirán en el futuro inmediato limitarán seriamente los fondos disponibles para los mercados ambientales paralelos. En otras palabras: las grandes empresas apenas tienen fondos disponibles, y por lo tanto no habría que hacerse muchas ilusiones en que lo dedicarán a la caridad social o el marketing verde. Pero por otro lado, este fenómeno también contribuye a poner en entredicho los fundamentos ideológicos que redujeron la Naturaleza a mercancías, y la política a una gestión ensimismada con lo económico.
Las nuevas circunstancias que se están generando a escala global deben ser aprovechadas para salir del reduccionismo del gerenciamiento y volver al campo de una política ambiental. Esto implica reconocer que la temática ambiental depende sobre todo de una construcción política, y en particular debe ser una política pública. Esto no implica anular la gestión, sino que se la debe volver a poner bajo un proceso de decisiones políticas. En otras palabras, el mercado debe estar bajo regulación social.
Por lo tanto, la actual crisis debe ser entendida como una oportunidad para recuperar esta discusión y avanzar al fortalecimiento de esa dimensión política del debate ecológico en América Latina.
Fuente: Eco-noticias → http://
www.ecoportal.net

LA CURIOSIDAD DE LA SEMANA:

El clima de España podría hacerse más extremo

aaaaaaaaaPara cualquier persona que no haya prestado mucha atención al tiempo, el fin de semana del 11 y 12 de Octubre de 2008 le habrá parecido "normal", si exceptuamos a las personas cuyas casas se han inundado en el arco Mediterráneo, Ceuta y sobre todo en Coslada, aunque aquí la situación anormal no ha venido del cielo sino del "suelo" y nunca que mejor dicho.
Lo sucedido en Levante no se distingue de otras gotas frías, al menos para los que lo vemos por la tele. Los que viven allí tal vez hayan notado algo anormal pero yo que vivo en el centro peninsular si he notado algo insólito. En esta época las lluvias de Madrid son suaves y algo frescas, siempre vienen del oeste, de la borrasca atlántica que envía sus frentes por Galicia, barre Castilla León y Extremadura y llega a Madrid como lluvia fina y pertinaz.
Aquí el viento habitual corresponde al régimen de vientos del Oeste, limitado por el sur por el cinturón de vientos alisios del Este, habituales en Canarias. Parece ser que la subida de latitud del cinturón de vientos del Oeste provocada por el deshielo ártico, nos deja más a menudo a merced del anticiclón atlántico y de los vientos del Este.
De madrugada el radar detectó una línea de turbonada "de libro", barriendo Madrid de Oeste a Este y provocando lluvias torrenciales nada habituales en esta época y con aparato eléctrico, aunque la lluvia total registrada no estuvo fuera de lo normal. Lo que produjo esa lluvia si fue totalmente insólito para el centro peninsular.
La gota fría mediterránea generó una borrasca, que provocó vientos intensos en levante acompañados de lluvias torrenciales. Haciendo incluso encallar dos barcos de gran tonelaje. La situación se volvió a repetir durante el fin de semana del 25 y 26 de octubre con Melilla totalmente aislada por las inundaciones.
Todo parece indicar que los fenómenos "tropicales" empiezan a ser habituales en estas latitudes. Si el mediterráneo continúa calentándose y el régimen de vientos del Este continúa subiendo de latitud, no sería descartable ver tormentas tropicales o incluso huracanes formándose en el mediterráneo e impactando contra nuestra costa, y aunque esto no suceda en un futuro cercano, si podemos constatar una intensificación de las gotas frías tradicionales, extendiéndose estas hasta Madrid como hemos podido comprobar por primera vez este mes de Octubre.

Fuente: Eco-noticias → http:// www.ecoportal.net

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas son las consecuencias del cambio climatico.Pero es solo el principio.El cambio climático producirá en España una serie de consecuencias que ya han sido presentadas por los científicos. Aparte de las ya sabidas del aumento de las temperaturas y de la subida del nivel del mar, nos encontramos con otras muchas que nos obligan a reflexionar y a tomar la decisión de "entrar en acción".


Efectos en el clima

Aumento de temperaturas de 0,4 °C cada década en invierno y 0,7 °C cada década en verano. Al final del siglo XXI la temperatura habrá aumentado entre 5 y 7 °C en verano y entre 3 y 4 °C en invierno.
El calentamiento es mayor en las zonas del interior que en las costeras.
Más frecuencia de días con temperaturas máximas extremas en la Península, especialmente en verano.
Disminución de las lluvias, sobre todo en primavera y en verano.


Efectos en recursos y sectores

Alteraciones en los ecosistemas terrestres con riesgo de aumento de plagas
Transformación de permanentes a estacionales de lagos, lagunas, ríos y arroyos de alta montaña, y humedales costeros.
Reducción de la productividad de las aguas marinas, y por tanto, de la pesca.
“Aridización” del sur del territorio.
“Mediterraneización” del norte del territorio.
Pérdidas en la vegetación de alta montaña, bosques caducifolios y la vegetación litoral.
Reducción de la riqueza de especies animales, la mayor de Europa.
Mayor virulencia de los parásitos.
Aumento de especies invasoras.
Disminución de un 20% del agua disponible hacia finales de siglo XXI. Las cuencas más afectadas serán las de: Guadiana, Canarias, Segura, Júcar, Guadalquivir, Sur y Baleares.
Aumento de la desertificación por la pérdida de propiedades de los suelos.
Plagas y enfermedades forestales.
Disminución de la rentabilidad de las ganaderías.
Aumento de una media de 50 centímetros del nivel del mar.
Pérdida de playas, sobre todo en el Cantábrico.
Inundación de los deltas del Ebro, Llobregat, Manga del Mar Menor y Costa de Doñana.
Disminución de la estancia media de los turistas, con las consiguientes pérdidas económicas.


Riesgos naturales

Aumento de la magnitud de crecidas fluviales
Aumento de los deslizamientos de tierras en Pirineos, Cordillera Cantábrica y Cordilleras Béticas.
Aumento de la intensidad, frecuencia y magnitud de los incendios.
Aumento de la contaminación del aire relacionada con las partículas y el ozono troposférico.
Extensión de la posibilidad de contagio de enfermedades sub-tropicales.

Unknown dijo...

El cambio climático producirá en España una serie de consecuencias que ya han sido presentadas por los científicos. En un futuro proximo llegará a haber tornados en el centro de la peninsula iberica.